miércoles, 25 de enero de 2012

De la novela, los personajes y la vida

Teniendo como base a Schiller y su tratado "Sobre poesía ingenua y poesía sentimental", Orhan Pamuk dictó en Harvard seis conferencias que permiten entender la función del novelista y del lector, además de la importancia de la novela como experiencia de vida.

Como lector a veces es difícil de explicar cuáles son las sensaciones que se tienen al estar frente a un relato, una trama cautivante en la que permanecemos absortos. Leer, suelo repetir constantemente, es un placer solitario y cabe agregar que es bastante egoísta: dejamos de hacer otras cosas para disfrutar de una jornada -cuanto más extensa mejor- de lectura.

"El verdadero placer de leer una novela empieza con la capacidad de ver el mundo, no desde el exterior sino a través de los ojos de los protagonistas que viven en ese mundo", escribe el premio Nobel de Literatura 2006 Orhan Pamuk en su último libro recientemente publicado por la editorial Mondadori.

El autor de "El novelista ingenuo y el sentimental" recoge seis de las conferencias que dictó en la Universidad de Harvard teniendo como eje a la novela, y las diferentes preguntas que parten de ello: ¿Qué es una novela? ¿Cómo se construye el relato? ¿Cómo es el trabajo del escritor? ¿Cuál es el papel del lector? ¿Y los personajes?.

Preguntas todas que Pamuk va respondiendo de a poco en un ensayo donde muestra la pasión que lo une irremediablemente a la literatura, no sólo como escritor desde hace más de 35 años sino también como empedernido lector.

"Cuando empecé a tomarme las novelas en serio, aprendí también a tomarme la vida en serio", dice Pamuk, y recuerda la influencia en su adolescencia luego de la lectura de "Sobre poesía ingenua y sentimental", del poeta Friedrich Schiller. Allí, el gran dramaturgo alemán despliega su ideas acerca de la naturaleza en la vida del hombre y asegura que el poeta sentimental es aquel que busca a la naturaleza, mientras que el poeta ingenuo la imita.

"Ser novelista es el arte de ser ingenuo y reflexivo al mismo tiempo", define Pamuk, quien en los seis textos del libro se encarga de dar a conocer sus propias reflexiones sobre el proceso de escritura y el de lectura.

Especie de manual, "El novelista ingenuo y el sentimental" recoge algunas brillantes afirmaciones de Orhan Pamuk, sobre todo aquellas en las que se refiere a la importancia del paisaje en la trama, la ilusión que se va creando en la mente del lector sobre el centro de la novela y la manera en que los personajes se van apoderando de la mano del autor.

Y si bien no es una biografía, nos acerca algunas cuestiones que tienen que ver con la vida del escritor turco, anécdotas personales, escritores amados, amigos, familia y cuál fue el germen de algunas de sus brillantes novelas, como asegura Pamuk, están directamente relacionadas con su propia vida.

Tras los pasos del hombre

Armando Baptista-Bastos encara la figura de José Saramago desde otro punto de vista: el hombre tras el escritor ganador del Nobel, y lo logra creando un libro hermosamente poético que conmueve al lector.


Existen biografías que desnudan aspectos oscuros de los artistas. Que remueven un pasado escabroso, algún asunto turbio o un episodio que los investigados desean ocultar. En estos casos lo que deberíamos discutir es si el biógrafo, en su afán por dar su punto de vista o mostrar un nuevo dato esclarecedor que intenta explicar el genio y figura, no termina produciendo la destrucción o sencillamente no aporta nada al relato cuasi oficial.

Pero no es ese el caso de "José Saramago. Un retrato apasionado", editado recientemente por la editorial Capital Intelectual, donde el escritor Armando Baptista-Bastos indaga en algunos aspectos de la vida del hombre tras la figura del autor portugués, cuya figura creció mundialmente luego de haber recibido el Nobel de Literatura en 1998.

El libro cuenta con un prólogo a cargo de Pilar Del Río, esposa de Saramago y periodista, que define a ambos -biógrafo y protagonista- como "las voces de la resistencia". Además, hay una pequeña biografía escrita por el autor de "El Evangelio según Jesucristo" y un recorrido meticuloso por su extensa bibliografía.

Baptista-Bastos logra momentos interesantísimos que permiten conocer a fondo el pensamiento, su manera de ver y reflexionar sobre el mundo del autor de "Memorial del convento", como cuando asegura en la comodidad de su refugio en la isla de Lanzarote que "la novela es para mí, el modo en que he encontrado para hacer pasar mis obsesiones". O cuando expresa que "en mis libros, los personajes sólidos, fuertes, afirmativos, son siempre mujeres. No es que los hombres les sean inferiores; es que los hombres pertenecen a otra especie". Cada frase, cada sentencia, confirma que su obra está totalmente atravesada por su propia vida, aunque Saramago no se considere un escritor que use su experiencia personal para enriquecer sus textos, pero allí están sus principios y sus pareceres.

"José Saramago. Un retrato apasionado" es un libro que, si bien no deja de ser biográfico, tiene un condimento extra: la relación entre entrevistador y entrevistado. Una relación que le permite a Baptista-Bastos ahondar en los aspectos que al propio Saramago le interesa. Poético, reflexivo e intimista, el libro es un charla de amigos con el sol cayendo sobre la isla de Lanzarote.

"Es el pasado el que me dice que todos los proyectos del hombre, la esperanza o la utopía, no deben ser encarados con un optimismo finalista que, en el fondo, no se distingue mucho de la religiones de salvación" dice José Saramago, consultado por su famoso pesimismo, y -además- asegura no tenerle miedo a la muerte:

"Lo que nosotros no queremos es morir, por eso inventamos a Dios y la eternidad", aunque el autor portugués reconoce que "puede ser que después de morir me lleve la gran sorpresa y se me aparezca Dios, aunque tampoco sé por qué tendría que ser el Dios de los cristianos y no otro".

Lo cierto es que, cielo o infierno, desintegración o unión con el universo, la estela que dejó tras de sí seguirá alimentando el caudal de palabras de la literatura.

Los 80 años de un "joven novelista"

Erudito, filosófico, reflexivo y dueño de una auténtica maestría para narrar, el escritor y catedrático italiano Umberto Eco cumplió el pasado 5 de enero 80 años.
No hay más que leer sus libros para saber que Umberto Eco con sus recientes 80 años a cuestas no ha envejecido nada. Lo cierto es que el autor piamontés, nacido el 5 de enero de 1932, es una suerte de faro para varias generaciones de escritores, inclusive un grupo de artistas que se esconden bajo el seudónimo colectivo de Luther Blissett o Wu Ming comparten parte de sus pensamientos y hasta en algún momento se creyó que el propio Eco era el padre del proyecto.

Adorador de la buena mesa y amante de los libros, Eco escribe con una pasión tal que logra trasmitírsela al lector. Erudito, filosófico, minucioso y meticuloso, sus tramas son pequeños compendios de saberes que van formando una narración apasionante. Sus personajes intentan siempre desmadejar la incógnita de la vida, el qué fue, el qué será y el qué seré, y cada uno de ellos comprenden que al fin y al cabo es imposible saber, si uno no se conoce a sí mismo.

Amante de Borges, los comics y la cultura popular, comenzó a publicar algunos de sus textos siendo un hombre ya maduro, y recién con la salida de "El nombre de la rosa", novela ambientada en la Edad Media con tintes de varios géneros como el policial, la novela filosófica o la histórica, es que se convertía en un escritor exitoso.

En 1988 edita "El péndulo de Foucault", donde la trama corre por los caminos de los juegos y el esoterismo; "La isla del día antes" en 1994 y "Baudolino" donde el autor da rienda suelta a su amor por la cocina y la buena bebida, que más que una novela semeja a un tratado de un sibarita. En el 2004 edita "La misteriosa llama de la reina Loana" donde cuenta la historia de Yambo, un librero que luego de sufrir un accidente cardiovascular no puede recordar su propia historia por lo cual se embarca en una dolorosa búsqueda de su pasado. Antes, después y durante sus novelas no dejó de escribir ensayos cuyos temas van desde la belleza, las creencias o la moralidad.

En su última novela, "El cementerio de Praga", su protagonista es el capitán Simonini, que no puede recordar quién es. Para ir descubriendo dónde está el trauma que no le permite recordar comienza a escribir un diario. Dos son las preguntas que debe hacerse para develar aspectos de sí mismo. Esa dualidad define al personaje de Eco, ya que es también Otro: el abate Dalla Piccolla. El hace lo mejor que sabe hacer: engañar, falsificar, trabajar para el mejor postor y odiar. Mucho. Tanto que la novela es el desarrollo de su odio. Simonini odia y el odio se convierte en su vida, en una manera de vivir.

En los últimos meses la editorial Mondadori publicó "Nadie acabará con los libros", donde Eco reflexiona sobre la escritura y los libros junto a Jean Claude Carriére. Allí asegura que "el libro es como la cuchara, el martillo, la rueda, las tijeras. Una vez que se han inventado no puede hacer nada mejor".

Umberto Eco cumplió 80 años y está más joven que nunca. O, como escribe en su último libro "Confesiones de un joven novelista" donde reflexiona sobre el arte de escribir, "soy un novelista aficionado".

La fábula del niño valiente

Luka Khalifa, el joven protagonista de la nueva novela del escritor nacido en Bombay, decide emprender la aventura de salvar a su padre. Para ello deberá entrar al Mundo de la Magia. Aunque no lo hará solo sino que contará con fieles compañeros.
Desde la ventana de su cuarto Luka Khalifa ve a su padre parado frente a la casa. Pero no lo cree posible ya que Rashid Khalifa se debate entre la vida y la muerte, además el hombre que lo mira desde la calle es casi transparente. Es entonces cuando Luka acompañado por sus fieles amigos, Oso, el perro y Perro, el oso, decide bajar y hablar con esa figura que se parece a su padre Rashid, el contador de historias, el Shá del Blablablá. Es con un tropiezo que Luka consigue entrar al Mundo de la Magia donde comenzará una aventura para conseguir el Fuego de la Vida con el que podrá salvar a su padre.

El chico tiene sólo doce años pero no siente miedo frente a la figura esfumosa que se presenta como Nopapadie, el ente que espera que su padre muera para convertirse en No Ser.

Mezcla de fábula oriental y biografía, Salman Rushdie escribe una novela sobre el amor, el conocimiento, la magia y las historias. Un relato que navega las aguas tranquilas y placenteras de "Las mil y una noches", con una trama de seres mitológicos y mágicos, y la tierra de los videojuegos, con niveles que pasar y vidas que recolectar para llegar al objetivo: el Fuego de la Vida.

Pero Luka no está solo en su camino sino que contará con fieles compañeros, además de Oso, el perro y Perro, el oso: la insultana Soraya, el coyote o el Vejete, además de las tres dragonas que pueden transformarse a su gusto, se irán sumando a sus retos diversos personajes que buscarán ayudarlo a llevar a cabo su objetivo.

"El Tiempo como un arroyo en continuo movimiento, se lleva todos sus hijos" dice Nopapadie y Luka se esfuerza por entender al Mundo de la Magia, que en nada se parece al Mundo Real que conoce, y buscar la manera de conseguir salvar a su padre.

Protegido por los Aalim, el Fuego se encuentra en la cima del Monte del Conocimiento y hasta allí deberá llegar Luka para apoderarse de él y convertirse en un nuevo ladrón del Fuego. "A veces la solución es correr hacia el problema, no huir de él" aconseja Nopapadie y el chico escucha cada palabra y aunque desconfía de él, empieza a comprender que aquel mundo tiene todas las respuestas. Luka Khalifa tiene doce años y ha pasado su vida entre los relatos de su padre Rashid, el Shá del Blablablá.

"Luka y el Fuego de la Vida" es un relato que sorprende al lector y lo enamora, lo transporta al Mundo de la Magia donde las historias tejen las tramas de los sueños que allí se convierten en realidad. Un texto maravilloso, profundamente oriental y bastante biográfico, que nos enseña a no dejar de soñar porque el límite entre el Mundo Real y el Mundo de la Magia está allí, al alcance de un tropiezo en la puerta de casa.

lunes, 19 de diciembre de 2011

En un inglés profundo y silencioso

Tan pocos cuentos no definen la obra de un autor pero en el caso de V.S. Pritchett son una muestra del notable estilo del escritor inglés. Sencillo, austero y profundo, podrían definir algo de la calidad literaria de un autor casi desconocido en estas tierras que gracias a la editorial La Bestia Equilátera se acaba de publicar en el país.

"Todos los días pasan cosa terribles: llegan sin avisar y tal vez la próxima sea La Más Terrible de Todas, en cualquiera de sus formas" escribe V.S. Pritchett en "El esqueleto", donde narra los días de George Clark un hombre que transita los últimos años de su vida en soledad. Una soledad alimentada y atormentada por los recuerdos de un joven pintor suicida.
En "El regreso" narra la historia de Hilda, una mujer que regresa a Londres luego de estar desaparecida durante la Segunda Guerra. "Tan inexpresiva como una piedra pulida durante siglos por la arena de un país caluroso. Era la cara de alguien a quien no le había sucedido nada, o quizás le habían sucedido tantas cosas que cada una había borrado la anterior" dice Harry Fraser, quien mira lo que va sucediendo con la familia Draper y la llegada de la enigmática mujer de cuyo rostro dice que es "una prolongación de su desnudez".
"En el corazón del gremio, late la codicia, pero la codicia es un sueño que se paraliza a sí mismo" escribe el autor en "La bella de Camberwell" donde describe el raro y selecto mundo de los anticuarios. "Parecía estar rodeado por una francmasonería soñadora que veía las cosas de manera distinta y reservada" dice el protagonista y mientras mira los comercios que se amontonan sobre una sola calle reflexiona: "en la vidriera se ve que cada objeto irradia algo parecido a una sonrisa de malicia".
El cuento que le da nombre a la compilación de cuentos, "Amor ciego", narra la historia de una mujer que no cree que no debe esperar nada más de la vida hasta que se enamora del hombre para el cual trabaja, un juez que ha quedado ciego. Aquí la maestría de Pritchett pasa por componer personajes que se construyen a sí mismos.
Mientras que en "El Santo", con cierta ironía, habla de la fe y de los hombres que creen llevar la voz de Dios en sus gargantas. Y en "Sentido del humor" no deja de recordarnos que el amor y la muerte pueden ser casi la misma cosa.
Un autor capaz de sorprender a los lectores con lo que no escribe, con la profundidad de lo que los personajes callan o reflexionan y silencian.
"Amor ciego" es el primer libro del autor inglés que se edita en castellano, una magnífica apuesta literaria del editorial La Bestia Equilátera, y la elección nos acerca a una visión de la calidad literaria de un escritor casi desconocido en estas pampas. Si bien los seis relatos que componen el libro no pueden, de alguna manera, definir la obra total de V.S. Pritchett, aunque sí nos deja "mirar a través de la mirilla".

Las redes sociales y la influencia de Paulo Coelho

Por segundo año consecutivo Paulo Coelho ocupa el segundo puesto en los índices Klout y se perfila como el escritor más influyente en la redes sociales.


El índice de Klout, que evalúa el grado de mensajes publicados en las redes y es uno de los ranking internacionales de mayor prestigio que miden la influencia de los actores sociales en sus canales de Facebook, Twitter y Google+, sitúa con 94 puntos al escritor en el segundo puesto de la lista delante de celebridades, políticas, artistas y líderes como Lady Gaga, Katy Perry, el Dalai Lama o Barack Obama.

Coelho tiene 2,7 millones de seguidores en Twitter y 7 millones de fans en Facebook, y sus intervenciones son diarias en ambas redes sociales, además de realizar charlas por cámara para sus millones de seguidores en todo el mundo.

Durante este año el autor publicó una nueva edición de "Las Valquirias", publicado originalmente en 1992, y Aleph. Ambos libros, editados por Mondadori, marcan una retorno de Coelho hacia sus orígenes: su vida es una eterna búsqueda que quizás se detiene durante un tiempo con la salida de alguno de sus libros pero luego retoma el camino que comenzó.

"Cuando quieres realmente una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla", escribió Pablo Coelho en "El alquimista" y por supuesto que el autor sabe de lo que habla. El escritor nacido en Brasil, Río de Janeiro, 24 de agosto de 1947, ha tenido una vida más que interesante: hijo de una familia de clase media, criado como católico, abrazó desde su adolescencia las caminos de la magia, lo paranormal, lo oculto.

A comienzos de año salió la nueva edición de"Las Valquirias" donde Coelho, que se ha caracterizado siempre por hablar constantemente en sus libros de los procesos y experiencias personales, escribe acerca de su búsqueda en el camino del conocimiento. Un camino lleno de espiritualidad y mensajes.
Luego salió a la venta Aleph, novela que narra la crisis de fe que sufrió y que lo llevó a salir en busca de un camino de renovación y crecimiento espiritual.

El lugar que ocupa Paulo Coelho en las redes sociales da cuenta de la enorme influencia que ejerce sobre sus lectores y de la importancia de sus palabras para sus millones de seguidores en todo el mundo.

El distinguido caballero vestido de blanco

Tras las aventuras de Tom Sawyer y Huckleberry Finn se oculta un preciso crítico de la sociedad. Irónico y mordaz, el hombre que en todas sus fotos aparece vestido de blanco, se burla de todos y habla de moral, política y buenas costumbres.

“El paraíso lo prefiero por el clima; el infierno por la compañía” decía a quien quisiera escucharlo Mark Twain y algo de eso se desprende siempre en sus relatos que poseen partes iguales de cielo e infierno. Samuel Clemens, tal su verdadero nombre, fue un hombre que no dudaba en criticar, o mejor dicho que no dudaba en poner por escrito sus pensamientos. Aunque para no herir susceptibilidades decidió que sus memorias fueron publicadas póstumamente.
Dueño de una ironía fatalmente inteligente y mordaz, Mark Twain no dejaba de escribir ni publicar constantemente y no ahorraba ni papel ni tinta para descubrir las injusticias que el Estado Americano imponía a los más débiles o para mostrar los oscuros secretos del “sueño americano”.
Una muestra de ello es el cuento “Canibalismo en los vagones del tren” donde el protagonista queda varado en un tren y dispuesto a pasar el tiempo entabla conversación con un hombre que le asegura haber pasado por la misma situación. El desconocido tiene un cargo público en el congreso y recuerda la situación que le sucedió junto a otros hombres de Estado americano. Con el relato Twain aprovecha para despacharse a gusto contra los congresales a los que define como caníbales a los que no les importa más nada que salvarse ellos mismos y su partido. A la luz de los acontecimientos en el poderoso país del Norte, el autor no tuvo un análisis tan descabellado de la situación política y además hay sumarle sus virtudes predictivas ya que el cuento fue escrito hace más de cien años.
En “La célebre rana saltadora del condado de Calaveras” busca describir al americano medio de su tiempo. Simples, charlatanes y arrogantes, los protagonistas del cuento intentan demostrar cuál de ellos es el más exagerado.
La función periodística y la religión eran otras de las cosas que abrumaban a Mark Twain.
En “El periodismo en Tennessee” y “Cómo llegué a ser editor de un periódico agrícola” son dos interesantes relatos que demuestran el pensamiento del escritor sobre el cuarto poder. En el primero define a la profesión del periodista como una de las más peligrosas, en el segundo de los que la ejercen sin tener idea de nada. En ambos casos su ironía es certera y justa.
En “El cuento del niño malo” relato se construye alrededor de las actividades de la escuela dominical, donde les enseña a los niños lo concerniente a la Biblia. Allí siempre debe haber un niño que sirva como ejemplo de lo que no hay que hacer para así poder llegar a los cielos. Como el niño de “El cuento del niño bueno” que gusta de sufrir como los mártires que ve en los libros. Así, cree, llegará a convertirse en santo.
En “Un sueño extraño” Mark Twain nos acerca una fábula sobre la vejez y la muerte. El dolor de los muertos por el abandono es tal que todos deciden cambiar de cementerio. Además, aseguran, se esta llenando de personajes ricos cuya tradición es tan larga como los billetes que tuvieron en el banco.
En definitiva, con la edición de sus cuentos escogidos, que además ofrecen la oportunidad de leer tres nuevos relatos en español nunca antes editados, Mondadori consigue que volvemos a disfrutar de un autor que siempre sobresalió por la inteligencia, los comentarios mordaces y la facilidad de dejar al lector siempre pensando en que todo no es como nos lo muestran.